Adicciones comportamentales: qué son, causas y factores de riesgo

Actualmente, las adicciones no se limitan solo a sustancias como el alcohol o las drogas.

Existe un conjunto de comportamientos compulsivos y adictivos que afectan significativamente la vida de las personas, conocidos como adicciones comportamentales.

¿Qué son las adicciones comportamentales?

Las adicciones comportamentales, también denominadas trastornos de control de impulsos, son patrones de comportamiento repetitivos y problemáticos que una persona lleva a cabo de manera compulsiva, a pesar de las consecuencias negativas que puedan resultar.

Estos comportamientos adictivos suelen estar relacionados con actividades placenteras, como el juego, las compras, la comida, el ejercicio, la tecnología (como el uso excesivo de Internet o de redes sociales), el sexo, entre otros.

  • Son conductas repetitivas (jugar, comprar, revisar los mails, mensajes de texto, entrar en redes sociales…) que no puede dejar de hacer una persona.
  • Si no realiza la conducta, puede tener importantes niveles de ansiedad e incluso abstinencia, disminuyendo estos estados cuando vuelven a repetir la conducta.
  • Todas las adicciones comportamentales perduran a lo largo del tiempo, fluctúan en intensidad y en frecuencia y generan cambios físicos, psíquicos, emocionales y sociales en las personas.
  • Necesidad cada vez mayor de repetir el comportamiento o conducta para lograr la satisfacción buscada.
  • Dificultad en el control de impulsos.

Dr. Óscar Bueno, psiquiatra especializado en el tratamiento de adicciones comportamentales.

Ver CV Pedir cita con el Dr. Bueno

Síntomas de las adicciones comportamentales

Los síntomas de las adicciones comportamentales pueden variar dependiendo del tipo específico de adicción y las circunstancias individuales de cada persona. Sin embargo, algunos síntomas comunes que pueden indicar la presencia de una adicción comportamental incluyen:

Es importante tener en cuenta que no todas las personas que experimentan uno o más de estos síntomas tienen necesariamente una adicción comportamental. Sin embargo, si estos síntomas interfieren significativamente en la vida de una persona y continúan a pesar de los intentos de controlar el comportamiento, puede ser indicativo de un problema de adicción que requiere atención profesional.

  1. Obsesión y compulsión: La persona experimenta pensamientos recurrentes y obsesivos sobre el comportamiento adictivo y siente una compulsión irresistible para participar en él, a menudo ignorando las consecuencias negativas.
  2. Pérdida de control: La persona tiene dificultades para controlar o detener el comportamiento adictivo, incluso cuando lo intenta conscientemente o cuando reconoce que está causando daño.
  3. Negligencia de responsabilidades: La adicción comportamental puede llevar a la negligencia de responsabilidades importantes en la vida diaria, como el trabajo, los estudios, las relaciones personales, el cuidado personal o las obligaciones familiares.
  4. Aislamiento social: La persona puede alejarse de amigos, familiares u otras actividades sociales para dedicar más tiempo al comportamiento adictivo.
  5. Problemas financieros: La adicción comportamental puede resultar en gastos excesivos, deudas o dificultades financieras debido al costo del comportamiento adictivo.
  6. Tolerancia: Con el tiempo, la persona puede necesitar aumentar la intensidad o la frecuencia del comportamiento adictivo para experimentar el mismo nivel de placer o satisfacción.
  7. Síntomas de abstinencia: Cuando la persona intenta reducir o detener el comportamiento adictivo, puede experimentar síntomas de abstinencia física o emocional, como ansiedad, irritabilidad, depresión, insomnio u otros malestares físicos o psicológicos.
  8. Engaño o secretismo: La persona puede mentir o intentar ocultar su comportamiento adictivo a otras personas, sintiendo vergüenza o culpa por sus acciones.
  9. Persistencia a pesar de las consecuencias: A pesar de experimentar consecuencias negativas en diversas áreas de su vida, la persona continúa participando en el comportamiento adictivo.

Tipos de adicciones comportamentales

Algunas de las adicciones comportamentales más comunes incluyen:

Ludopatía, juego patológico o adicción al juego

También conocida como ludopatía, es la incapacidad de resistir la necesidad de jugar, lo que conduce a problemas financieros y personales graves.

Compras compulsivas o adicción a las compras (Oniomanía)

Implica la necesidad compulsiva de comprar, incluso cuando no se pueden permitir los gastos, lo que puede llevar a la acumulación de deudas y problemas financieros.

Adicción al sexo

Involucra la necesidad compulsiva de participar en actividades sexuales, a menudo sin considerar las consecuencias negativas para uno mismo o para otros.

Adicción a los videojuegos

Implica el uso excesivo y compulsivo de dispositivos tecnológicos, como videojuegos, lo que puede interferir con las actividades diarias y las relaciones interpersonales.

Adicción a las redes sociales

Implica el uso excesivo y compulsivo de redes sociales, lo que puede interferir con las actividades diarias y las relaciones interpersonales.

Chemsex

El término «chemsex» se refiere al uso de sustancias psicoactivas, en el contexto de encuentros sexuales.

Adicción al deporte

Tipo de adicción comportamental en el que una persona desarrolla una obsesión por el ejercicio físico, llevándola a realizar actividades deportivas de manera excesiva y compulsiva, a menudo en detrimento de su salud y bienestar general.

Consecuencias de las adicciones comportamentales

Las adicciones comportamentales pueden tener una serie de consecuencias negativas que afectan la vida de las personas en diferentes aspectos. Algunas de las principales consecuencias incluyen:

  1. Impacto en la salud física: El compromiso excesivo en comportamientos adictivos puede tener efectos adversos en la salud física. Por ejemplo, la adicción al juego puede conducir al agotamiento físico debido a largas horas de juego y la adicción al ejercicio puede resultar en lesiones musculoesqueléticas o problemas de salud mental como la depresión y la ansiedad.
  2. Deterioro de las relaciones interpersonales: Las adicciones comportamentales pueden interferir en las relaciones personales y sociales de una persona. El comportamiento adictivo puede causar conflictos y distanciamiento con familiares, amigos y seres queridos, ya sea debido a la pérdida de tiempo dedicado a la adicción, la falta de interés en otras actividades sociales o problemas financieros resultantes de la adicción.
  3. Problemas financieros: Muchas adicciones comportamentales, como la adicción al juego, las compras compulsivas o la adicción a la tecnología, pueden resultar en gastos excesivos y pérdida de dinero. Esto puede llevar a problemas financieros graves, incluida la acumulación de deudas, la quiebra financiera y la pérdida de empleo.
  4. Impacto en el rendimiento académico y laboral: Las adicciones comportamentales pueden afectar negativamente el rendimiento académico o laboral de una persona. El compromiso excesivo en comportamientos adictivos puede llevar a la falta de concentración, el ausentismo laboral o escolar y la disminución de la productividad.
  5. Problemas legales: Algunas adicciones comportamentales, como la adicción al juego, pueden llevar a problemas legales debido a comportamientos delictivos, como el robo, el fraude o la participación en actividades ilegales para financiar la adicción.
  6. Deterioro en la calidad de vida: En general, las adicciones comportamentales pueden tener un impacto significativo en la calidad de vida de una persona. El estrés, la ansiedad, la depresión y la sensación de falta de control pueden ser comunes entre aquellos que luchan con adicciones comportamentales, lo que puede llevar a una disminución general en el bienestar y la satisfacción con la vida.

Factores de riesgo de las adicciones comportamentales

Los factores de riesgo de las adicciones comportamentales pueden variar dependiendo del tipo específico de adicción y las circunstancias individuales de cada persona. Sin embargo, algunos factores comunes que pueden aumentar la probabilidad de desarrollar adicciones comportamentales incluyen:

  1. Factores genéticos: Existe evidencia de que pueden tener un componente genético, lo que significa que las personas con antecedentes familiares de adicción pueden tener un mayor riesgo de desarrollar problemas similares.
  2. Factores biológicos: Algunas investigaciones sugieren que ciertos desequilibrios químicos en el cerebro pueden contribuir al desarrollo de adicciones, ya sea aumentando la sensación de placer asociada con ciertos comportamientos o disminuyendo la capacidad de controlar los impulsos.
  3. Factores psicológicos: Las personas que experimentan problemas de salud mental, como la depresión, la ansiedad o el estrés crónico, pueden recurrir a comportamientos adictivos como una forma de escape o autocomplacencia.
  4. Experiencias traumáticas: El haber experimentado eventos traumáticos en la vida, como abuso físico, emocional o sexual, puede aumentar la vulnerabilidad de una persona a desarrollar adicciones como una forma de hacer frente al dolor emocional.
  5. Factores ambientales: El entorno en el que una persona crece y vive puede desempeñar un papel importante en el desarrollo de adicciones comportamentales.
  6. Presión social: La influencia de los amigos, compañeros de trabajo u otros grupos sociales puede jugar un papel significativo en el desarrollo de adicciones comportamentales. El sentirse presionado para participar en ciertas actividades o el querer encajar con ciertos grupos puede llevar a comportamientos adictivos.
  7. Facilidad de acceso: La disponibilidad y accesibilidad de ciertos estímulos o actividades adictivas pueden influir en la probabilidad de que una persona desarrolle una adicción comportamental. Por ejemplo, el fácil acceso a internet y a las redes sociales puede aumentar el riesgo de desarrollar adicción a la tecnología.

Tratamientos para las adicciones comportamentales en Madrid

El tratamiento de las adicciones comportamentales generalmente implica un enfoque multidisciplinario que aborda tanto los aspectos físicos como psicológicos del trastorno.

Es importante destacar que no existe un enfoque único para el tratamiento de las adicciones comportamentales, y el plan de tratamiento ideal puede variar según las necesidades individuales de cada persona. Es fundamental buscar ayuda profesional de nuestro equipo de especialistas en adicciones que puedan evaluar adecuadamente la situación y desarrollar un plan de tratamiento personalizado y efectivo.

  1. Terapia cognitivo-conductual (TCC): La TCC es una forma de terapia que ayuda a identificar y cambiar los patrones de pensamiento y comportamiento asociados con la adicción. Ayuda a la persona a desarrollar habilidades para resistir los impulsos, manejar el estrés y resolver problemas subyacentes que contribuyen al comportamiento adictivo.
  2. Terapia de grupo: Participar en grupos de apoyo o terapia de grupo puede proporcionar un entorno seguro donde las personas pueden compartir sus experiencias, obtener apoyo mutuo y aprender estrategias de afrontamiento efectivas de otras personas que están lidiando con problemas similares.
  3. Terapia familiar: La participación de la familia en el proceso de tratamiento puede ser fundamental para el éxito a largo plazo. La terapia familiar puede ayudar a mejorar la comunicación, resolver conflictos y fortalecer las relaciones familiares, lo que puede ser crucial para el apoyo continuo de la persona en recuperación.
  4. Medicación: En algunos casos, se pueden recetar medicamentos para tratar síntomas específicos asociados con la adicción, como la ansiedad, la depresión o los problemas de control de impulsos. Sin embargo, los medicamentos generalmente se usan en combinación con otras formas de tratamiento y bajo la supervisión de nuestros especialistas.
  5. Intervenciones conductuales: Se pueden utilizar diversas técnicas de modificación de conducta para ayudar a la persona a cambiar patrones de comportamiento específicos asociados con la adicción. Esto puede incluir técnicas como el establecimiento de metas, el refuerzo positivo, el autocontrol y el manejo de la exposición a desencadenantes.
  6. Programas de tratamiento residencial o ambulatorio: Dependiendo de la gravedad de la adicción y las necesidades individuales de la persona, puede ser beneficioso participar en un programa de tratamiento residencial, donde la persona reside en un centro de tratamiento durante un período de tiempo determinado, o en un programa ambulatorio que ofrece servicios de tratamiento mientras la persona continúa viviendo en su entorno habitual.
  7. Educación y prevención de recaídas: Proporcionar información educativa sobre la adicción, sus efectos y estrategias de prevención de recaídas puede ser crucial para ayudar a la persona a mantener su recuperación a largo plazo. Esto puede incluir habilidades para identificar y manejar desencadenantes, desarrollar redes de apoyo social y aprender estrategias saludables de afrontamiento.

Especialistas en el tratamiento de adicciones comportamentales en Madrid

El Dr. Óscar Bueno, psiquiatra en Madrid con amplia experiencia en salud mental, es especialista en el tratamiento de las adicciones comportamentales en Madrid.

Dr. Óscar Bueno

Núm. Colegiado: 285016326

Estamos aquí para ayudar y responder a cualquier pregunta que pueda tener.

C/ Paseo de La Habana 42, 4º izq, 28036 Madrid (España)

  • Atención psiquiátrica personalizada

    La experiencia, formación y visión de la salud mental del Dr. Óscar Bueno, permiten ofrecer a los pacientes tratamientos personalizados.

    Pida su cita
    para valoración personalizada

    Tratamiento de otras adicciones